
Lucas lleva más de 30 años arreglando cañerías, calefonts y filtraciones en Quillota y sus alrededores. Su reputación es fuerte: Los vecinos lo recomiendan con confianza, y su nombre circula de boca en boca. Sin embargo, tras la pandemia, algo cambió: las personas ya no esperan recomendaciones, buscan directamente desde el celular, en medio de la urgencia y Lucas, a pesar de su trayectoria, no existía digitalmente.











